jueves, 30 de diciembre de 2010
Pequeña liberación.
Acababa de terminar la semana de levantarse temprano, de correr detrás de los autobuses, de aguantar largas secuencias de pensamientos obscenos, de mirar con envidia a las parejas sentadas en los veladores, de cruzar imaginarios campos vacios de sentimientos, de buscar el mayor rendimiento posible a las noches en vela...
Los amigos invisibles brillaban a lo lejos. Eran gestos tocados de una inusual gracia divina. Un fuerte emoción inundaba su poesía. A veces se dejaba llevar por las secretas intenciones de la embriagez, de un impulso natural de fingir desapego a las mujeres.
¿A quién llaman hombre, al que se enfrenta a la guerra, o al que se enfrenta al amor?
sábado, 25 de diciembre de 2010
Polvo en la Moncloa.
Clístenes supongo que fue el primer socialista.
Platón descubrió el materialismo dialéctico.
Dracón fracasó en el barro...
He visto esta mañana el primer ensayo democrático.
Siempre amaré la irresolubles rodillas de la elástica camarera.
Estamos en crisis, una época de conflictos civiles, la navidad ha ocurrido vacía.
Zapatero envidiaba a Berlusconi, los mercados no respetaban su honesta vida de casado.
jueves, 23 de diciembre de 2010
Sin publicidad

Sabemos que haces un esfuerzo feroz para construir las frases. Recuerdas la televisión pública, el tabaco en los bares, cafés y restaurantes, y sobre todo tu pasión por los libros y por el cine. Fuiste poeta en dos ciudades extremestéticas, una al Sur y otra al Norte. Tu corporeidad indeseable en el mundo se compensaba con soledad y osadía, con sendado. No querías tener deudas pendientes. Hablaré de tus joyas y tesoros que las cuencas alumbraban en el vértigo de junglas astronómicas. Suspirabas cada día en una iniciación al mundo. Y podéis llamarme querido. Andatrás la mirada en metrixóleo, tu rigocatriz entra en neojúbilo, un tono monéstico diluyendo la amarrealidad de la noche, ya robada la felicidad. Estoy manejando las emociones de los años crueles. Muchas vidas encuentran una canción de amor, un Lied olvidado en la indulgencia de los salones de tango. Los momentos del amor se asemejan a una música aguda. Llevabas años viviendo los efectos secundarios de la recomposición del mundo tras la adecuación de Occidente y China al control del petróleo. De hecho los marcianos y la victoria son más rivales que aliados en Afganistán. Papá nos ha dejado meditando en un mundo de egoísmos jerarquizados, y ahora el rubio mercurio nos devuelve la mayor teatralidad que hayamos conocido nunca en nuestras vidas desde el verano. “Más vale cambiar de manos que de país”, dijo tu padre. Elementos, plantas, sensaciones, imágenes. Una ría abierta a los barcos de mercancías en un mar tranquilo y bastante soleado. Un camastro asavenado de goznes y oropibes. Tinieblas grises de oportunismos lloran en las enumeraciones de tus pesares. No los compartes en ningún círculo de amistades, y las condesas ya no buscan chismorreos. Las corrientes de sonido envuelven tus pasos girando en las esquinas de la discoteca. ¿Te acuerdas? No permitías que los demás interrumpiesen tu movimiento narcisista.
lunes, 13 de diciembre de 2010
Verse al revés

Ensimismamiento nocturno.
jueves, 9 de diciembre de 2010
Nada es serio cuando se tienen diecisiete años.
¿El corazón? ¿El viejo cómplice?
una faceta encerrada en el ojo del mundo.
Recuerdo cuando el navío de mi sueño llegó
al puerto de Alejandría
¿Cómo pude alguna vez olvidarlo?
entonces todo era
una belleza formulada en su sentido genuino
una rosa perfumada en su sentido prístino
martes, 30 de noviembre de 2010
Tambores de guerra.
Las uvas maduras prenden de las parras. Cuidado con el hombre normal.
Sangre. La poesía ha muerto amigos. Cosas naturales que acontecen todos los días.
Su cadáver yace entre mis manos trémulo y pálido, y ningún duelo puede ser pedido a los ciegos que lo velan.
Oh hermana ¿Qué te ha pasado? ¿A dónde se han ido tus días de gloria?
Sólo tú puedes sentirla, sólo tú la escuchas cuando se queja, se ha vuelto tu tortura personal.
Las balas silban como caricias en secreto.
Ahora lo capto eres creyente, puedes creer en los cangrejos, en los sapos y las liebres. En tus ratos libres le das vida a una serie americana falsa y animada.
A menudo crees en las coca colas y en las virtudes paliativas de la prensa escrita.
Relámpagos inauditos están vedados a tus ojos folladores.
Agáchate están disparando otra vez...
Ahora lo comprendo no te queda munición. Te agradecería entonces que te agacharas guardaras un poco de silencio.